Disfraces para niños y niñas: 30 ideas fáciles

Un disfraz infantil que funcione tiene que cumplir dos cosas antes que ser bonito: que el niño pueda moverse, sentarse e ir al baño con él, y que no le tape la vista. Todo lo demás es secundario, porque el disfraz incómodo acaba quitado en media hora.

Aquí tienes 32 ideas agrupadas por tipo, con cuáles se hacen en casa y cuáles conviene comprar.

Superhéroes y personajes de acción

Los más pedidos y los que más se repiten en cualquier fiesta. Si quieres que el tuyo destaque, apuesta por el maquillaje más que por el traje: una cara bien pintada se recuerda más que un disfraz caro. Y evita las máscaras rígidas, que dan calor y limitan la visión; una pintura facial es más cómoda y más segura.

Princesas y hadas

El tul pica y da calor, así que forra la parte de dentro con algodón o ponle una camiseta debajo. Las alas deben sujetarse con tirantes anchos, no con gomas finas que se clavan. Y mira el largo de la falda: si arrastra, el niño se tropieza toda la noche.

De dibujos y películas

Estos se reconocen por el color y por un accesorio, así que son los más fáciles de improvisar: un sombrero, una capa, una camiseta del tono correcto. Los de cartón, como el de bloques de videojuego, cuestan casi nada y funcionan muy bien en foto, pero hazlos ligeros y con los bordes redondeados.

Animales

Los monos de peluche son cómodos y abrigan, que es de agradecer si la fiesta es de noche. En verano, mejor unas orejas y maquillaje que un traje entero. Comprueba que la capucha no le tape la vista lateral: es el problema más común de estos disfraces.

Originales y hechos en casa

Los que nadie más va a llevar: un astronauta con una pecera de casco, dos cabezas de ajo, una abuelita con andador. Son los que más gracia hacen y los que más se fotografían. Casi todos salen de ropa que ya hay en casa más un detalle. Para los mayores, mira 34 disfraces de Halloween.

Qué comprobar antes de la noche

Cinco minutos de prueba evitan una noche entera de quejas:

  1. Que pueda sentarse, agacharse y levantar los brazos sin que nada tire.
  2. Que vea bien de lado. Las máscaras y capuchas rígidas quitan visión periférica, y por la calle eso importa.
  3. Que puedas quitarle y ponerle la parte de abajo con facilidad, porque va a necesitar ir al baño.
  4. Que abrigue lo justo. Si es de noche, pon una capa de ropa debajo en vez de un abrigo encima que tape el disfraz.
  5. Pon algo reflectante si va a andar por la calle de noche: una pegatina en la espalda basta.
  6. Pruébaselo un día antes, no el mismo día. Ahí es cuando se ven los problemas y todavía hay tiempo.

Y llévate una bolsa con lo imprescindible: el accesorio se pierde siempre, así que mejor que sea el que puedas reponer.

Dudas que suelen salir

¿Qué disfraz es más cómodo para un niño pequeño?

Los monos de una pieza con cremallera delantera y los que se basan en ropa normal más un accesorio. Lo que peor funciona son las máscaras rígidas y las faldas que arrastran.

¿Merece la pena hacerlo en casa?

Si es de los que se basan en ropa que ya tienes más un detalle, sí: salen mejor y más baratos. Si hay que coser un traje entero, compensa comprarlo salvo que te guste el manualidades.

¿Cómo lo hago seguro para la calle de noche?

Algo reflectante en la espalda, nada que le tape la visión lateral y calzado suyo de siempre, no zapatos de disfraz. Es lo que más caídas evita.

También puede gustarte...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *